Tratamientos faciales
Hilos tensores
¡Tratamiento del óvalo facial!
Una buena combinación de estos tratamientos, será la clave para obtener un resultado natural, armónico y bello
Hace ya unos años, incorporamos a nuestros tratamientos, el uso de hilos reabsorbibles para generar líneas de tensión en el rostro.
Disponemos de hilos de polidoxanona (PDO), e hilos de ácido poliláctico. Su configuración de espículas es cada vez más tridimensional, y esto los hace más eficaces.
Un avance muy importante ha sido el uso de los hilos tensores con conos de ácido poliláctico. Son muy resistentes, reabsorbibles, permiten traccionar con fuerza desde diferentes puntos el óvalo de la cara, y los efectos son de más larga duración.
Es un procedimiento facial que permite elevar la piel fláccida del rostro sin cirugía, para remodelar el rostro elevando las capas más profundas de la piel. Posee una doble acción de remodelar cara y cuello.
Redefine la zona elevando los tejidos gracias a sus conos bidireccionales y redensifica los tejidos estimulando los fibroblastos para activar la producción de colágeno. Conseguiremos elevar el rostro, y hacer desaparecer estas feas bolsas “de bulldog” que aparecen en la zona mandibular.
En este tratamiento, es especialmente importante un buen diagnóstico y exploración. La selección de pacientes debe ser muy cuidadosa, para garantizar unos óptimos resultados. Debemos elegir bien el paciente y preparar la piel con antelación. Y explicarle bien que expectativas manejamos.
El tratamiento con hilos tensores debe efectuarse en un consultorio adaptado. Permite su incorporación a las tareas habituales, con limitación temporal de actividades deportivas.